domingo, diciembre 11, 2011
martes, abril 12, 2011
miércoles, febrero 23, 2011
Comienzo de clases 2011.
Un día llegó el día. El día en que nuestros hijos empezaban su año en la sala de 4 y en la sala de 5 años. Para Maxi la sala escolarizada, la sala en la cual empieza natación. para Facu la última sala de nivel inicial. Tan grandes y tan chicos al mismo tiempo. Vacaciones tan largas por momentos y tan cortas en realidad. Pero bueno, los días llegan y el tiempo pasa. Observar día a día el crecimiento de nuestros hijos nos hace inmensamente felices, inmensamente llenos, completos.
Acá dejamos algunas fotos de este hermoso comienzo.
domingo, enero 16, 2011
Vacaciones 2011. MDQ.
Este año las vacaciones nos sorprendieron. Lamentablemente a los pocos días de llegar nos robaron el auto. Nuestro Lancer. Ante esto nos dijimos, que sea solo una vitácora de las vacaciones y que nada no las arruine. Ayudó muchísimo a esto nuestros amigos Rosa y el Gringo, quienes, siendo habitantes del lugar, nos brindaron todo. Este año estuvimos en el balneario de siempre pero alternando con la playa de la base naval. Para Facu, Maxi y Fabricio fue increíble. Querían estar siempre juntos y de hecho todos los disfrutamos.
domingo, noviembre 14, 2010
Tiempo de cambios.
Desde hace un poco más de 5 años, la vida de Sebas y la mía cambió. Y ni les cuento desde hace algo más de 3 años. Cuando uno tiene hijos, en la mayoría de los casos, piensa que nunca más podrá levantarse antes que ellos, ni desayunar mientras ellos duermen a un horario normal.
Pero sí, todo se acomoda y de a poco, todos crecemos.
Hoy mis hijos duermen la mitad de las horas del día si pueden hacerlo. Es genial poder abrir los ojos y saber que descansan y eso los dará un mejor día.
Algunas veces se pasan, jajajaja, como otras que todo lo contrario. Pero por suerte cada vez son menos estas veces.
viernes, octubre 08, 2010
domingo, agosto 22, 2010
Un día vino el Ratón Pérez.
El 17 de agosto de 2010, cuando Facundo se lavaba sus dientes para irse a dormir con sus primeros cinco años a cuestas, cayó su primer diente.
La sonrisa de Facu comenzó a tener agujeritos, de esos que uno nunca olvida, pero con todo el amor del mundo.
El, orgulloso de su diente caído en la batalla del lavado nocturno, lo guarda en una cajita junto a la almohada para que venga, y todavía con cierta desconfianza, el famoso y nunca visto Ratón Pérez.
En la mañana unos pasitos me avisan que el primer día de mi hijo de 5 años comenzó. De repente cuando me ve se acuerda de su gran pérdida y va a investigar qué pasó con su diente.
La alegría fue grande cuando la desconfianza se tiñe de confianza y ve que su diente no está pero a cambio hay un billete.
Gracias por hacerme creer en el Ratón Pérez! me dice y corre hacia su alcancía amarilla.



